15/10/2021

El peluquero José Andrés anima a dejarse bigote en A Valenzá por el “Movember”

Emprendimiento en Barbadás

José Andrés, perruqueiro Barbadás
  • José Andrés Montero Masa trabaja como peluquero desde los 15 años y es su propio jefe en Valenzá desde hace 16 años. Desde su Peluquería JM  anima a dejarse el bigote como “una forma de concienciar que los hombres sufren y mueren de cáncer de próstata y testículo”, en un movimiento global conocido como  “Movember”que cada noviembre, desde 2003, recauda fondos para investigación y cuidar a las personas con estas enfermedades.

 

  • Cuando abrió el local Barbadás, hacía dibujos con el corte de pelo y se llevaban el cabello de colores. “Ahora parece que viene la nostalgia y estamos en una era totalmente vintage, y ofrecemos gominas para teñir el cabello y hacemos muchos tupés y tratamientos que cuidan las barbas largas”, dice.

Hijo, ahijado y sobrino de barberos

  • José dejó la escuela a los 15 años para dedicarse a la profesión de barbero. Para ello, estudió Formación Profesional en Ourense y realizó un aprendizaje con su tío Avelino García, barbero de las galerías Roma de Ourense. Recuerda estudiar y trabajar al mismo tiempo.

 

  • Otro de sus tíos era Pepe, el barbero de las galerías del Parque San Lázaro, e incluso su padre, José Montera, trabajaba en la barbería de París, cerca de la Plaza Mayor de Ourense, junto a su otro tío Pepe “el jefe de París”, como se le conocía en ese momento.

 

  • Su familia paterna es de Barbadás, y emigró a Venezuela donde nació José Andrés y donde su padre ya era barbero en Caracas. Su madrina Asunción y su hermana, Herminia, también trabajaban allí como peluqueras.

 

  • Cuando abrió su propio local en A Valenzá, José Andrés ya tenía experiencia para su trabajo en 5 peluquerías de los barrios de San Francisco, El Couto e incluso en A Valenzá, por lo que tenía su propia clientela desde el principio.

 

  • “Aparte de atender a nuestros clientes del barrio, parece que nos vamos especializando, sin querer, en novios e invitados a bodas, que son clientes no habituales, procedentes de toda la provincia, para que hagamos algo especial con su pelo y su barba para ese día”, explica.

 

  • Realiza un trabajo personalizado para todos que, en el caso de barbas largas como la que él lleva, pueden ser baños de vapor para el rostro, lavado con champú específico, aceites suavizantes, ceras, peinado de bigote…
José Andrés Montero, peluquería  JM – A Valenzá 14/10/2021  -foto Rosa Veiga

No depilación, si tatuajes

  • En la continua evolución de su peluquería, José cambió el servicio de depilación masculina por el de tatuajes, que corre a cargo de su amigo Delio, de A Estrada (tatuador hijo del que fuera socio de su padre en la peluquería de Caracas).

 

  • “Entre los tatuajes que piden a Delio hay dibujos que tienen que ver con el trabajo del cliente y otros con su familia, y es habitual que se tatúe el nombre de un hijo o hija , o la plantilla de su pie cuando es recién nacido; también piden el retrato de un abuelo o el de una mascota”, detalla.

 

  • Su local , sigue  así, la  moda llegada  de Estados Unidos para compaginar “peluquería y tatuaje” en una estancia independiente, y busca estar en continua actualización, según explicó, con un viaje a Madrid y a sus barberías, al menos una vez al año, coincidiendo con la anual “Exposición Internacional de Imagen y Estética Integral” en el pabellón de IFEMA, que este año comenzará el 22 de octubre.

 

  • “También me pongo al día en Porto, donde las barberías permanecen en estado puro y tienen mucho que enseñarnos, así que voy siempre que puedo” agrega.

 

Barbas y mascarillas se llevan mal

  • Como usuario y peluquero acostumbrado a tratar barbas, José explica que las mascarillas hicieron mucho daño. Las largas barbas sufrieron y se rompieron por lo que muchos hombres prefirieron cortárselas.

 

  • “Espero que en breve, cuando podamos vivir sin ese complemento de los últimos dos años, los hombres se animen a lucir otra vez los pelos largos en la cara, tal como escogen, cada vez más, los que tienen entre 25 y 40 años”.

 

  • Su trabajo abarca todas las edades, desde niños menores de 10 años que piden “pelo de colores”, hasta jóvenes de 10 a 30 años que quieren “cortes degradados desde cero, en las orejas, hasta un 2, arriba”, los que tienen pelo y barba entre los de 25 y 40 años y los mayores de 40 y quieren cortes de pelo muy cuidados, tupés…

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