01/09/2025

“La vulnerabilidad es la llave para entender mi poemario”

Alexandra Morán

Conocemos a Alexandra Morán, vecina de Barbadás y autora del poemario “Bálsamo emocional”. La joven, de 23 años, nos acerca a su obra poética y a su mundo creativo.

Libro poesía¿Cómo surge “Bálsamo emocional”? ¿Es tu primer poemario?

Surge de la necesidad de dejar huella, de llevar al exterior algo que siempre ha sido mío. Como una forma de demostrar que yo también estoy aquí, que también soy capaz de llevar mi creatividad y mis emociones a un lugar donde tengan voz. Darle validez también a sensaciones y pensamientos no tan agradables y mezclarlos con aquello que creemos que es lo ‘esperado’, obteniendo como resultado la sensación agridulce que es la vida. Llevo 3 años viviendo en Coruña, y una de mis compañeras de piso y mejores amigas, Sara Luna, fueron una de mis mayores inspiraciones para este libro. Nunca había convivido con una persona tan creativa como ella, es como si en su cabeza guardase la respuesta a todo; me hizo ver que yo también valgo, y también puedo llevar aquello que murmulla en mi cabeza hacia afuera de forma creativa.
Sí, es mi primer poemario en el sentido de prepararlo y publicarlo. Siempre me ha gustado escribir de forma privada, aunque nunca antes había pensado en publicar nada de ello.

¿Cuáles son las historias, emociones, ideas que cuentas en el libro?

La vulnerabilidad es la llave para entender mi poemario. No hay una sola historia lineal en el libro, simplemente recuerdos de emociones y sensaciones que se entrelazan con la necesidad de reconstruirse. Quería reflejar la contradicción entre lo que duele y lo que, a su vez, sana, todo muy visual y sensorial: las caricias, la ausencia, la espera, la rabia y la entrega.

¿Crees que la poesía permite expresar emociones y sentimientos que la narrativa no puede?

Si, totalmente. En mi opinión la poesía es mas visceral. No necesita justificación ni argumentación: puede ser fragmentaria, ambigua y contradictoria y aun así podrá transmitir sensaciones muy profundas. La narrativa necesita de esa lógica que la poesía no, porque esta nace de la emoción pura. Es por ello que escogí la poesía para expresar mis sentimientos, necesitaba esa libertad emocional.

¿Cuántas horas de trabajo hay detrás del poemario? ¿Releíste y revisaste muchas veces o te dejaste llevar por la intuición?

En lo que respecta a la creación del poemario tal vez una semana. Como mencioné anteriormente, llevo escribiendo desde hace muchos años, y Bálsamo Emocional es una recopilación de esas pequeñas obras que fui creando a lo largo de mi vida.
Para mi fue esencial la opinión externa, qué sensaciones evocaban mis poemas. Una vez estaban escritos ya estaban completos, porque para mi ya eran “algo”. Pero la verdadera revisión llegaba cuando personas de mi entorno los leía. Esa mirada externa me ayudaba a ver mas allá de lo que ya había creado.

¿Los lectores se pueden sentir identificados?

Creo que sí, porque a pesar de que hablo de vivencias personales, siento que las emociones que descansan entre los versos son experiencias universales: el abandono, la ansiedad, el deseo, la culpa, la necesidad de ser entendida. Quiero pensar que muchas mujeres pueden sentirse representadas, sobre todo con la parte de cargar con un peso emocional propio y ajeno.

¿Piensas ya en la posibilidad de escribir otro libro?

Me encantaría, aunque es una posibilidad que considero a largo plazo. Para mí escribir es algo esporádico, cuando me lo pide el cuerpo. Soy incapaz de forzarlo.

¿Cuándo descubriste la poesía? ¿Fue amor a primera vista?

Fue una vía de escape. Una opción, un nuevo camino. Darle voz a emociones tan profundas y arraigadas era una posibilidad que no veía tan clara en aquellos momentos.

¿Escribes todos los días?

Trato de llevar la escritura conmigo siempre que puedo, no trato de que sea perfecta, pero sí que se sienta mía.

¿Cómo compaginas la escritura con el día a día con los estudios?

Depende de para qué la necesite. En ocasiones es una prioridad, ya que me ayuda a desatar dudas y a resolver problemas internos. En otros momentos es un “hobby”, para calmar la mente y enriquecerla.

¿Quiénes son tus referentes en la poesía?

Esto es algo que incluso menciono en mi libro. Alejandra Pizarnik y Idea Vilariño. De Alejandra Pizarnik me mueve su forma de nombrar el dolor con tanta crudeza y belleza, sin miedo. De Vilariño admiro si forma tan directa de hablar sobre el amor, sin ornamentos innecesarios.

¿Crees que la gente no se acerca a la poesía por prejuicio?

Desde luego que sí. Creo que hay una idea muy generalizada sobre cómo la poesía es un genero para intelectuales, que hay una forma “correcta” de entenderla, y para mí es todo lo contrario. Mi poesía es mía hasta que la leo en un papel, desde ese momento entonces es de quién la lea; si mi poema sobre el dolor y el abandono se siente tuyo entonces ES tuyo, lo interprete como lo interprete aquel que lo lea. Creo que se fuerza un entendimiento lógico de algo movido por la emoción y eso lleva a la frustración. La poesía se siente y luego se entiende. Es el cuerpo el que capta el poema antes que la mente, porque lo que lees te atraviesa emocionalmente, y es desde esa emoción que comienzas a comprenderlo.

Un poemario al que siempre vuelvas.

“Diarios” de Alejandra Pizarnik. Siempre. También “Aconsejo beber hilo” de Gloria Fuertes.

Novas

CONTENT.1770877620

SINGLE.1770877620